YULIGA IGNATOVA


Nací en Moscú y desde pequeña me recuerdo con una cámara de fotos en la mano. Trabajé en televisión y conocí medio mundo. Un día encontré a un guapo español, que ahora es mi marido, con el que estoy tratando de conocer el otro medio. Tenemos un hijo fantástico. Dejé mi país y mi trabajo por mis grandes pasiones que son mi familia y la fotografía. Cuando hago fotos no miro el reloj, es lo que más me llena y con lo que disfruto al 100%. Creo que cada pareja tiene su fotógrafo y cada fotógrafo tiene sus parejas. Me gusta pensar que el proceso de elegir fotógrafo es como una pequeña historia de amor, ellos se enamoran de mis fotos y yo me enamoro de ellos. No busco la belleza física, ni un estilo concreto o bodas en ciertos lugares, lo único que busco es que estén enamorados. Creo firmemente que si haces lo que amas, lo haces perfecto.